Estimaciones recientes indican que el viaje de los aficionados a las ciudades anfitrionas de la Copa Mundial de la FIFA representó una parte sustancial de las emisiones totales de gases de efecto invernadero del torneo. La mayoría –el 80 por ciento– provino de los espectadores que viajaron hacia y desde los partidos.
Las últimas evaluaciones revelan que grandes eventos como la Copa Mundial de la FIFA generan la mayor parte de sus emisiones de gases de efecto invernadero no por el evento en sí, sino por el transporte de los asistentes. Según las estimaciones, el viaje de los espectadores fue responsable del 80 por ciento de las emisiones totales producidas por el torneo.
Este hallazgo destaca un desafío significativo para mitigar el impacto ambiental de los grandes eventos internacionales. Si bien los organizadores a menudo se centran en reducir las emisiones relacionadas con los recintos y las operaciones, la huella de carbono asociada con los viajes de los aficionados sigue siendo abrumadoramente grande. Los datos subrayan la necesidad de abordar las emisiones relacionadas con el transporte al planificar futuros megaeventos.
No calificamos la verdad. Eliminamos el sesgo y te mostramos qué perspectivas cubrieron la historia. Tú decides.
Leer la cobertura original
💬 Comentarios
📜 Política de comentarios